Desde muy joven supe que quería dedicarme a transportar personas. Con el tiempo, no solo gané experiencia al volante, sino también una forma de hacer las cosas donde la cercanía y la responsabilidad mandan. He recorrido miles de kilómetros por toda España, conociendo a personas increíbles y entendiendo que un buen viaje no es solo llegar, sino cómo se llega. Aquí no hay intermediarios ni centralitas. Hablas conmigo, lo organizo contigo y yo misma conduzco.
No soy una gran flota ni una empresa cualquiera. Soy Pilar Alfaro, y me tomo cada traslado como si fuese para alguien de mi familia. Te escucho, te asesoro y me adapto a ti. Trabajo con empresas, particulares, familias, personas mayores… con todos. Porque para mí, cada cliente es distinto y merece atención personalizada.
No prometo lujos, prometo fiabilidad. Cuando me eliges, sabes quién va a recogerte, cuándo y cómo. Y sobre todo, sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites, sin complicaciones.
Me tomo muy en serio los horarios. Llego cuando digo que llego, sin esperas y con margen suficiente. Organizo todo con tiempo y planificación realista.
Tratas conmigo, desde el primer mensaje hasta el último kilómetro. Esto me permite ofrecer un servicio más humano, más claro y sin errores de comunicación.
Cada persona y trayecto es distinto. Me ajusto a horarios, necesidades especiales o circunstancias concretas. Siempre busco soluciones, nunca excusas.